16.2.14

¿En qué pensás?

Domingo, once de la mañana. Hace cinco días que no sale el sol, y aunque la persiana está cerrada, puedo adivinar que sigue así, sin salir, nublado, blanco, gris. Qué día del carajo. En la cama, el cadáver de esta mina, Valeria. Ahora que la veo de lejos es bastante rellenita. Y me está babeando la almohada. Qué asco. 
Mientras preparo el café, pienso en la noche de sexo regular/malo de anoche, pienso en todo el laburo que tengo que adelantar hoy y pienso en mi ex. Y en eso detengo mi foco. Olivia; qué mina que sabía lo que quería, y que sabía que me quería. Qué mina que me partía la cabeza en dos. De esas hay pocas, de las que te dan vuelta como una media, de las que tienen siempre la palabra justa, de las que hacen lo que quieren con vos, y que vos te tenés que dejar hacer, porque disfrutás. Disfrutás de que te hagan.
Me siento a la mesa con mi taza y aunque no quiero, la imagino al lado mío, con mi pijama, tomando su café y sonriendo, aún en esta mañana vacía. Qué hermosa. La miro, y la puedo percibir. Puedo oler su perfume y puedo sentir su caricia fundirse en mi piel. No te vayas, ¿Por qué te dejé ir? Qué mina.
Valeria me interrumpe entrando a la cocina. ¿Qué hace con mi remera puesta? Si ella trajo la suya. Me sonríe. No me gusta su sonrisa. Le devuelvo una mueca contenta. "Calentate café si querés" Y  sigo en lo mío. Sigo pensando en Olivia. En su boca, en su cintura,en sus manos, en sus ojos, en su culo. Qué culo.
Entonces, el aire se llena de humo. ¿POR QUÉ FUMÁS ADENTRO? Invasiva de mierda. "¿Podés fumar afuera? Me molesta a la mañana." Se va. Ay, Olivia, te extraño, ¿Sabés? Con vos no me pasaban estas cosas. Vos me llevabas el desayuno a la cama. Me dabas besos, me decías que me amabas, me amabas. ¿Por qué te fuiste?, ¿Por qué te dejé ir?.
Vuelve Valeria, con su taza de café. "¿Cómo dormiste?" me interrumpe. Horrible, estás gorda. Me acaparaste la cama. No dormís nunca más acá. 
-Bien, ¿vos?
-Bien.
Te dejé ir porque soy un cagón. Te dejé ir porque no tengo huevos, y ahora no estás más. Ahora seguro estás con otro, o peor; con otros, y yo estoy acá con esta pelotuda que no sabe ni quién es Brad Mehldau. Tendría que haberte corrido esa tarde, tendría que haberte tomado del brazo. Qué cagón que soy. Pero, ¿Qué puedo hacer ahora? ¿Secuestrarte? ¿Qué le digo a esta mina? No puedo ser tan caradura y dejarla así nomás, así porque sí. En realidad, porque sí no, porque vos. Cómo lo vales, Olivia. Sos tan perfecta que a veces todavía te tengo envidia, y a veces, me dolés. Qué mina.
"¿En qué pensás?" interrumpe nuevamente Valeria. Qué pregunta de mierda. Siempre la hace en el momento menos oportuno. Me la paso pensando todo el día en pelotudeces y cuando estoy pensando en algo que no quiero (porque no tengo que) contarle, me hace esa pregunta del orto. ¿Qué le digo? "Estoy pensando en lo gorda que estás. Estoy pensando en lo linda que era mi ex, estoy arrepentido de haberla dejado ir.". No, tacto, tacto. No le podés decir eso a una mina que está semidesnuda en tu cocina por más gorda que esté. Es una mina, dale. Inventá algo.
"En nada", respondo sin esforzarme demasiado. Dale, forro. Que suene real. "Dale, decime la verdad. Estás pensando en algo, ¿En qué es?". ¡Qué manera de romper las pelotas, nena! ¿Qué hace?¿Lee mentes? ¿Cómo puede saber en qué pienso si ni sabe cuál es mi color favorito? Pelotuda. No, pará. Me estoy negando, no me la puedo agarrar con esta mina, ¿Qué culpa tiene de que yo sea un cagón de mierda? Olivia, te voy a ir a buscar. No me importa que no estés esperándome. Te necesito, te extraño. Basta ¿Qué está esperando que le diga? ¿"En lo linda que sos"? ¿"En lo mucho que te quiero"? Me suena más real decirle que Arjona tiró las torres gemelas. Le digo que en cosas rándom, en boludeces, como si estuviera haciéndolo realmente. Que suene real.  "En boludeces, como siempre." y sonrío para disimular la incomodidad que me genera esa pregunta. Ella insiste, "No parece, dale. Estás muy perdido, muy concentrado, ¿En qué pensás?". ¿QUÉ CARAJO TE IMPORTA? Esta mina es pesada en todos los sentidos. Tranquilo. Calmate. Inventá algo, dale. Total, no sabe mucho de vos. Decile que estás pensando en llamar a tu tío, que está mal. No sabe si es verdad o si es mentira, no como Olivia. Ella si sabía, sabía todo. Ella no necesitaba preguntarte en qué pensabas. Ella simplemente lo sabía, y siempre sabía qué hacer al respecto. Ella era perfecta. Cómo largaría todo y correría hasta su casa, pero no puedo. No puedo porque ya estoy grande para esas cosas. No puedo porque ya avancé. No puedo porque estoy bien, y porque sé que eso sería un error. Voy a empezar a cuidar lo que tengo y a no mirar atrás porque lo que import...
-Ey, dale ¿En qué pensás?
-En mi ex. 

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