18.4.12

Chances

Víctima de un (des)amor que le había robado el sueño y el alma, vencida, ella sabía que la solución mas fácil a todos sus problemas era meterse en la cama y taparse hasta la cabeza, pero sabía también que simultáneamente el mundo seguía y seguía siguiendo, sin parar. Sabía que así como se iban los problemas, se iban las oportunindades. Sabía que se iba la vida, pero no había entendido todo esto del todo hasta que mediante su propia experiencia lo comprobó. 
Después de tanto tiempo de tenerse en cautiverio, Salió a la vida una noche y se encontró con sus ojos, los ojos de su oportunidad. Ojos brillantes que la miraron a los ojos, y que entre el ruido de los aplausos, la invitaron a escaparse. Aunque un poco insegura, acababa de caer en manos de un completo desconocido, o mejor dicho, un perfecto desconocido. Claro que esta condición no tardo en romperse. La destruyeron entre los dos con besos y contando las estrellas de la noche.
Aunque de nuevo insegura, él supo entender que su inseguridad no era mas que la secuela de una secuencia de mentiras que habían atravesado su espíritu. Una secuencia de mentiras que la habían hecho volar en torno al sol, pero con alas de hielo. Una secuencia de mentiras con un final predecible (como el de todas las mentiras) un final doloroso.
Con el tiempo, él se hizo la mejor parte de su rutina. Si quería taparse hasta la cabeza, sabía que el estaría en su cama, y que si el mundo pasaba, no le importaba. Si con el mundo se iban las posibilidades, no le importaba. Daba igual si las perdía; tenía junto a ella todo lo que quería.

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