5.3.12

Final abierto

A veces me gustaría simplemente poder no pensar en nada. Irme lejos por un tiempo, quizás. Sí, más lejos. Ahora la distancia ya no te importa, estamos en polos opuestos, y mis oídos suprimieron todo rastro de tu voz.
En mi mente sos un vacío, una pregunta sin respuesta, y (si así te gusta llamarlo) hasta un olvido, pero en el resto de mí seguís siendo el mismo de siempre. Todavía  puedo sentir tus manos tocándome la espalda, tus labios rozando mi cuello, e incluso tus ojos mirando los míos. Tengo la piel llena de tus dedos fantasmas, y no sé cuánto más puedan quedarse ahí, pero ya empiezan a quemarme y a traerme recuerdos (felices).
Ya nada tiene sentido, nada de todo esto. Me sacaste las ganas de escribir, te llevaste todas mis palabras, y yo me quedé sola. Lo único que puedo hacer es contemplar cómo todas las frases a mi alrededor se destruyen, cómo todos los “te quiero” desaparecen con nulas esperanzas de volver y cómo el tiempo cae junto a mis lágrimas.
No sé cuánto más tenga que esperar, pero llevo más de mil lecturas y millones de canciones en este tiempo que pasó, en este tiempo perdido, en el tiempo que pasa lento desde ese final abierto.

1 comentario:

  1. "Me sacaste las ganas de escribir, te llevaste todas mis palabras, y yo me quedé sola. Lo único que puedo hacer es contemplar cómo todas las frases a mi alrededor se destruyen, cómo todos los “te quiero” desaparecen con nulas esperanzas de volver y cómo el tiempo cae junto a mis lágrimas."
    Idola. Solo eso.

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