11.3.12

Crystal

Todo perdió el control, todo está fuera de mi alcance. Sólo puedo valerme de la impotencia. Me emborracho con lágrimas y vomito mi orgullo. No tengo más armas, estoy yo sola, propensa, frágil, indefensa, expuesta, vulnerable.
Eran tus brazos mi escudo contra el adverso mundo, pero optaste por soltarme y dejarme caer al suelo. Mi cuerpo se hizo de cristal y ahora no es más que un campo de batalla donde día a día se enfrentan mi cabeza y mi corazón.
Era tu boca mi lugar predilecto para escapar de la realidad, pero un día las palabras dulces se volvieron amargas, ácidas, y no pude soportarlas.
Insistí, pero fue inútil, otra vez todo estaba en tus manos, y decidiste soltarlo sin siquiera pensarlo, y sin ver como en el suelo chocaba contra mí, sin tener en cuenta mi endeblez, sin recordar que me hiciste de cristal.


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